Mitad del Internado

Poco tiempo he tenido para dormir, mucho menos para escribir, pero bueeeh, tengo examen el miércoles y guardia mañana, por lo que mi cerebro decide procrastinar.

Tengo mucho sin venir a este lugar, creo que es porque me llena de recuerdos de vidas pasadas, vidas que parecen tan lejanas cómo hace siglos, o hace minutos, depende desde el punto del que se vea.

El Internado es un año tan complejo, tan diferente que la verdad necesito mucho más tiempo para escribir. Me llena de temor y angustia, pero también de sueños y esperanzas, deseo que termine, pero también deseo que no lo haga, porque tengo miedo de la etapa que viene.

Por el momento hago caso de las palabras sabias que hace tanto tiempo alguien me dijo pero quedaron grabadas en mi mente, paso a paso, día a día. Voy viviendo el día a día y creo que por eso este medio año se me ha pasado rapidísimo. A veces pasan semanas sin darme cuenta, y a veces horas que son una larga agonía.

Cómo siempre y sin falta, dudo de mi vocación, de la carrera que escogí y el porqué lo hice, porqué no me decidí pasar, porqué no escogí otro camino, pero eso ha sido pan de cada día de todos los años que llevo metida ahí así que no me desvela sentir eso de nuevo.

Sólo siento que una nueva vida está por comenzar. Y tengo nostalgia de dejar la mejor etapa de mi vida hasta el momento.