Otro final de semestre

Al igual que todos mis finales de semestre, i’m struggling. Tanto nadar para ahogarme en la orilla, ahorita me arrepiento, de las desmotivaciones que me llevaron a no ponerle cómo debí y estar ahorita en “alitas de cucaracha”.

Pero bueno, es esto mismo lo que me toca y al final de cuentas ya estoy aquí y tengo que ponerle. Pero no quiero. Estoy harta. Estoy harta de todo. De la U, de mi casa, de mi hermana…

Nunca voy a ser suficiente para mí misma, eso creo que ya lo comprendí. Ansiedad, angustia, dolor, desesperación… necesito aprobar este semestre. Lo necesito.

Ugh ya estoy harta de todo de verdad. Porque la vida no puede ser más fácil? Tengo que ponerle.

Necesito un poquitín (o un pocote) de ayuda divina. Por favor Diosito no me abandones ya casi al final.

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Los héroes anónimos parte I

Esta semana mataron un mae en mi país, el país más feliz del mundo, sólo por denunciar el robo de huevos de tortuga en Limón, esto se da sólo por el consumo de tal “exquisitez”.

Le digo mae, porque cualquiera de nosotros pudo haber sido él, estudiante de Biología, 26 años, probablemente mientras cuidaba a las pobres tortuguitas también se fumaba un puro de mecha, pero a quién le importa todo esto?

Al final, al mae lo mataron, y él lo que hacía era defender a alguien que no se puede defender por sí sólo. No eran esas las mismas hazañas heróicas de Gandhi? Defender a quién no podía hacerlo por sí mismo?

Cuántos héroes anónimos vemos todos los días, sin saberlo. Porque el nombre de este mae no importa, lo que importa es lo que hacía por amor. Así cómo el médico que he visto se queda después de su salida, sin cobrar horas extra, o llega antes, o el profesor que con su actitud no permite que más estudiantes abandonen las aulas, o el chofer de bus que devuelve bien los vueltos porque es honrado, o el mae que pasa a las pobres foquitas arpa del límite (en Finlandia) para que no las cazen por deporte.

Desde pequeña un anuncio marcó mi vida, el oyejeeeeey omamayo. El que trata del poder de uno. El poder de uno es hacer algo, cualquier cosa. Este mae, el de las tortugas nos demostró que sí se puede hacer algo, aunque la vida de uno peligre, sino para que vino uno a este mundo si no es a dejar su huella?

Estoy harta de mi país. La vara aquí es calladito más bonito, por eso éste es el país más feliz del mundo.

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