Serenidad, por favor.

Hay cosas que pasan cuando estás vivo. Hay cosas buenas, muy buenas, pero también hay cosas feas, muy feas. Hay cosas que no se pueden solucionar al instante, y esas son las que tienen que importar, aunque sea para saber que no se pueden arreglar.

Hay pruebas de todos tipos de formas, tamaños y colores, pero, hay pruebas que van directo al corazón, justo a la gente que más quiere uno, y el sentimiento que dan es de impotencia total…

A veces también es necesario estas pruebas, para saber que se siente estar del otro lado.

La oración por la serenidad lee como sigue –
Dios, dame la serenidad de aceptar las cosas que no puedo cambiar;
Valor para cambiar las cosas que puedo; y sabiduría para conocer la diferencia.
Viviendo un día a la vez;
Disfrutando un momento a la vez;
Aceptando dificultades como el camino a la paz;
Aceptando, como hizo Él, este mundo pecador tal como es, no como yo lo tendría;
Confiando que Él hará bien todas las cosas si yo me rindo a Su voluntad;
Que yo sea razonablemente feliz en esta vida y supremamente feliz con Él
Para siempre en la próxima.

Amén.

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